“El proyecto de Ley de Bancos tiene tres sombras preocupantes"
23 Junio 2017

Raphael Bergoeing, académico e investigador de la Universidad de Chile, comenta en un nota realizada por el Diaria La Segunda, acerca del Proyecto de Ley de Bancos.



El proyecto de Ley de Bancos es "un paso importante" al nivelar el sistema financiero local a los estándares internacionales, "lo que representa un claro beneficio económico para el país y las personas; pero tiene al menos tres sombras.
 

Así define Raphael Bergoeing (53), ex superintendente de Bancos (en el gobierno de Piñera), economista de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Estudios Públicos, el proyecto despachado por el Ejecutivo la semana pasada al Congreso con el fin de reemplazar la actual regulación del sector que, en la práctica, data de la crisis económica de 1982.
 
—¿Por qué habla de sombras?
—Existen vacíos. El primero es que en la práctica se incorpora a la Superintendencia de Bancos (SBIF) a la Comisión de Mercado Financiero (CMF), y eso tiene un problema de implementación, ya que la CMF —bajo su ley actual— tiene tutela sobre los mercados de valores y seguros, y sólo cuando se apruebe la nueva Ley de Bancos va a incorporar a ese sector. Es decir, se da un desfase y existe un riesgo de implementación que puede ser decir, se da un desfase y existe un riesgo de implementación que puede ser costoso.
 
El gobierno entregó la nómina de comisionados para la CMF: Kevin Cowan, Mauricio Larraín, Rosario Celedón y Christian Larraín. ¿Qué le parece?
—Es un buen grupo. Combinan experiencia técnica y práctica, y conocimiento del mercado de valores y bancario. Sin embargo, un desafío práctico será la labor supervisora si la reforma a la Ley de Bancos se aprueba en el corto plazo, como espera el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés. El presidente de la comisión deberá asumir las tareas ejecutiva y fiscalizadora, y junto al resto de los comisionados deberá resolver, colegiadamente, temas deliberativos. Pero si se agregan los bancos, la labor del presidente se complica, porque la supervisión en valores es con foco en sanciones ex post, mientras que en bancos es preventiva. Una misma persona no debiera asumir ambas. Así, la comisión deberá decidir cómo implementa una tarea que en la ley de la CMF quedó mal pensada.
 
—El ministro de Hacienda cree que la tramitación del proyecto en el Congreso va a ser rápida.
—Seamos honestos y reconozcamos que este es un proyecto complejo, que va a requerir un trámite que no va a ser tan rápido. Además, hay una tercera etapa —según el ministro Valdés—, que es la incorporación a la CMF del mundo previsional, y ni siquiera está ese proyecto de ley.
 
Independencia a medias
 
—¿Cuál es la segunda sombra que ve en el proyecto de ley de bancos?
—Tiene que ver con la capacidad que tendrá el regulador bancario —hoy la SBIF y, eventualmente, a futuro la CMV— para financiar las tareas que va a asumir. Hasta ahora la SBIF se ha financiado con una contribución obligatoria de las mismas instituciones reguladas y cuyos recursos fueron creciendo con el tiempo. Pero en los últimos 15 años, esa independencia presupuestaria se fue perdiendo, al punto de que la Dirección de Presupuestos (Dipres) empezó a exigir que ese traspaso de recursos que hacen los bancos pase a los fondos de la nación, obligando a la SBIF a competir en un fondo común. En los hechos, la contribución a la SBIF se transformó en una contribución al Tesoro.
 
—Los últimos ministros de Hacienda han dicho que debe ser así, por racionalización y transparencia.
—Eso no es compatible con la tarea que va a asumir el regulador bancario, que deberá hacerse cargo de labores fiscalizadoras y asumir materias que en el mundo recién se están estudiando y que se exacerban en un país como el mundo recién se están estudiando y que se exacerban en un país como Chile, de desarrollo medio. Es decir, muchas de las materias que vamos a enfrentar requieren un alto análisis prospectivo, y la capacidad de recursos no está asegurada.
 
—¿Pese a que los recursos existen?
—Está en duda si el Estado va a asignar a la fiscalización bancaria los recursos necesarios, pese a que existen para eso. En la práctica, la SBIF hoy no tiene la independencia presupuestaria que requiere.
 
—¿Es posible que las platas de la SBIF terminen en estudios para el mercado de valores o de seguros?
—Desde la perspectiva global del país, va a ser lo que va a terminar ocurriendo.
 
—¿El escenario puede empeorar?
—Por supuesto que sí.
 
Ampliar la fiscalización
 
—¿Cuál es la tercera sombra?
—Después de la crisis de 2008 (subprime) aprendimos que los riesgos que llevan a inestabilidad financiera no tienen que ver sólo con los bancos, sino que tienen que ver también con otros intermediarios de crédito que por su tamaño tienen un potencial efecto sistémico. Eso tiene que ser estudiado en un país donde el retail ha desarrollado una veta financiera muy exitosa.
 
—¿Faltó ampliar o flexibilizar el ámbito de fiscalización de la CMF?
—Yo esperaba que se ampliara el perímetro regulatorio de la CMF a otras instituciones no bancarias.
 
Vía bonos perpetuos
Capitalización de BancoEstado: "una señal de cautela"
 
—El proyecto busca que las AFP entren a un nuevo mercado de ‘bonos perpetuos' para capitalizar bancos. ¿El gobierno es inconsecuente al criticar a las AFP y abrirles espacio para financiar entes como BancoEstado, que necesitará US$850 millones?
—En el último tiempo, las autoridades económicas han planteado un enfoque donde los elementos técnicos han sido postergados por análisis políticos. El mismo ministro de Hacienda actual planteó poner el 5% adicional de contribución previsional en un fondo público por ‘razones de legitimidad'. En este caso, si se cree que la capitalización para la banca, y en especial BancoEstado, se va a lograr con bonos perpetuos, pondría una señal de cautela.

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